
Domingo de pesadilla en la red ferroviaria francesa: tres actos coordinados de sabotaje que el presidente de la operadora pública SNCF, Guillaume Pepy, no se atreve a calificar, interrumpieron el tráfico de trenes durante buena el domingo en tres de las cuatro líneas radiales de alta velocidad que conectan París con el resto de Francia. Se trata del
cuarto incidente grave de este tipo en las últimas tres semanas.
Los atentados contra la infraestructura en los departamentos de Oise (60, al norte de la capital), Yonne (89, sudeste de París) y Seine-et-Marne (77, al este) provocaron la interrupción del servicio en las líneas de alta velocidad norte, sudeste y este, respectivamente. El número total de servicios de alta velocidad afectados ascendió a
160, entre ellos varios Eurostar (a Londres) y Thalys (a Bruselas y Amsterdam; Colonia).
La investigación utiliza como principal hipótesis la de que las tres acciones, distantes entre sí centenares de kilómetros, fueron llevadas a cabo por
un único grupo de personas, que gozan de conocimientos técnicos amplios sobre electrificación ferroviaria.