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Jueves, 12 de abril de 2007 |
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Si en Europa la extensión de la red de ferrocarriles de Alta Velocidad está siendo casi explosiva, lo de Asia es imparable también. El último Estado en rellenar su solicitud para el cada vez menos selecto club de la AV ha sido Vietnam. Aprovechando como hilo de partida tres programas de inversión en infrastructuras ferroviarias vietnamitas financiados por Japón, la pasada semana se esbozaron en Hanoi los primeros trazos de un corredor de AV, según varios medios del país.
En una red casi obsoleta, saturada y aquejada de los problemas de explotación que provoca la polaridad norte-sur y la larga distancia entre las regiones extremas y las dos ciudades principales (Hanoi y Ho Chi Minh City, antes Saigon) , las previsiones de crecimiento económico para el horizonte de 2020 imponen la necesidad de la creación de una nueva línea de AV que supere esos problemas. Y es que las estimaciones aseguran que en esa fecha los vietnamitas habrán multiplicado por cuatro o cinco veces su ingresos por habitante, que actualmente se sitúan entre 1.500 y 2.000 dólares/año.
Un crecimiento económico que podría verse lastrado si los ferrocarriles del país no le siguen el paso. Siguiendo con esos cálculos, los expertos japoneses ya le han puesto precio al proyecto: 20 millones de dólares (unos 15 millones de euros) por kilómetro. Para toda la línea, que vertebre el país de norte a sur, 32.600 millones de dólares (poco más de 24.000 millones de euros). Ya sólo falta encontrar de dónde sacarlos.
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