Si no se lee, no se cree. No hace ni dos semanas que contábamos que el
Partido Demócrata de California había dado su apoyo expreso a la alta
velocidad ferroviaria cómo alternativa viable al transporte en ese
estado del Pacífico ante la pasividad del Ejecutivo, y este fin de semana nos hemos encontrado con una
carta abierta en un diario firmada por el propio Gobernador, Arnold
Schwarzenegger, en la que el republicano le da un empujón casi
definitivo al proyecto al afirmar que el único obstáculo para la
construcción del corredor es la falta de un plan serio de financiación.
Toda una sorpresa, teniendo en cuenta que el principal escollo para los
primeros trabajos ha sido, en los últimos dos años, el rechazo
sistemático de Schwarzenegger a la aprobación de los créditos
presupuestarios necesarios. Hasta tal punto llegó el bloqueo que hace
un mes era cosa hecha que todo el proyecto permaneciese en el
congelador al menos hasta 2009, e incluso se temía por la supervivencia
misma del ente encargado de impulsar el proyecto, la California High
Speed Rail Authority. ¿Qué ha pasado, entonces? ¿Olfato electoral?
¿Epifanía de Al Gore y su verdad incómoda en los sueños del exTerminator? ¿Simple brindis al sol? Sea como sea, ahí lo tienen.
"Por Arnold Schwarzenegger
Para el The Fresno Bee
Como el reciente colapso de la autopista de la Bay Area ha demostrado
-y como un editorial del Bee indicaba hace poco correctamente- los
californianos necesitan y merecen un abanico de opciones de transporte
diversas. Creo absolutamente que el ferrocarril de alta velocidad debe
ser una de esas alternativas. Una red de líneas de trenes alta
velocidad que conectase las ciudades de California conllevaría un
tremendo beneficio para nuestro estado.
Su construcción no sólo
implicaría el desarrollo económico y la creación de cientos de miles de
nuevos trabajos, sino que, una vez completada, traería consigo mejoras
de la calidad de nuestro aire, la reducción de emisiones de gases con
efecto invernadero, el alivio a la congestión de nuestras autopistas y
una mayor movilidad para los habitantes del Valley y otras áreas de
nuestro Estado que actualmente están pobremente servidas por otras
formas de transporte,
Sin embargo, han pasado más de 10 años, y
el Estado ya ha gastad millones de dólares en el planeamiento inicial
de la línea. Y aún no hay un plan de financiación profundo y creíble,
que permita iniciar su construcción. La High Speed Rail Authority, la
comisión encargada de desarrollar un plan para la extensión del
ferrocarril de alta velocidad en California, estima que el coste total
de construir este sistema superaría los 40.000 millones de dólares.
Hasta
ahora, el único actor identificado específicamente para la financiación
es el Estado, al que la (California HSR) Authority sugiere la emisión
de deuda por valor de 9.950 millones de dólares. (La financiación para)
el resto del coste del proyecto, el 75%, o más de 30.000 millones,
tiene aún que detallarse. Antes de pedir a los contribuyentes que
aprueben un gasto de 10.000 millones más intereses, es razonable
esperar que la (California HSR) Authority y sus consejeros identifiquen
de dónde saldrán los 30.000 restantes.
Un ejemplo perfecti de lo
que estoy exponiendo es mi paquete de infraestructuras hidrológicas, de
5.900 millones de dólares. Usando un enfoque de partenariado
público-privado, hemos trazado un plan que detalla con exactitud cómo
vamos a pagar cada parte de la propuesta, desde los depósitos para el
almacenamiento subterráneo de agua, hasta los esfuerzos de conservación
del Delta.
Para la parte relativa a los depósitos, el coste
estimado de construcción asciende a 4.000 millones. Hemos propuesto que
2.000 de ellos provengan de obligaciones del Estado -la parte pública-,
y otros 2.000 de bonos que serán pagados directamente por los usuarios
(agencias del agua, distritos de regadío, ciudades, etc.). Y para
asegurarnos de que esta finaniciación (privada) se materializa, hemos
requerido que, antes de que se gasten dólares públicos en los
proyectos, estén firmados los contratos que liberarán los créditos (a
sostener por los usuarios).
Identificar con exactitud las
fuentes de financiación para los grandes proyectos de transporte es más
problemático, y por eso necesitamos que la (California HSR) Authority
diseñe una propuesta bien pensada, antes de seguir adelante. Quiero
elogiar (a este organismo) por sus grandes progresos a la hora de
completar los necesarios estudios medioambientales y por identificar
las expropiaciones que serán necesarias. Y cuando el director ejecutivo
de la Authority, Mehdi Morshed, afirma que cuanto más tarde el Estado
en construir una red de ferrocarriles de alta velocidad, más costará,
no puedo estar más de acuerdo.
Por eso he instruido a mis
colaboradores recientemente nombrados para que trabajen con la
Authority y sus consejeros financieros para que desarrollen un
planteamiento de financiación del proyecto exhaustivo y global, de
manera que la alta velocidad ferroviaria sea una realidad en California
de una vez por todas.
El pasado año mi administración
incrementó los fondos a disposición de la Authority para que continuase
con su actividad, y este año mi presupuesto incluirá financiación
adicional. Deseo explorar múltiples enfoques para la financiación y
ejecución de este proyecto, ya sea mediante transferencias Federales,
la participación de los entes locales, el apoyo de los fabricantes, las
oportunidades de co-desarrollo, los partenariados público-privados o
cualesquiera otras formas realistas de financiación en las que la
Authority confíe. Espero trabajar con la Authority y examinar sus
propuestas lo antes posible. Y permítanme que sea claro:
apoyo firmemente la alta velocidad ferroviaria para California, y en
especial para el valle de San Joaquín. Incrementar las opciones de
transporte del valle, especialmente después de que los votantes
apoyasen la proposición 1B relativa a la reparación de la autopista 99,
servirá para dar mejor servicio a la población creciente de esa región
y aumentar la importancia crítica del valle para la economía de todo el
Estado. Lo que promete el ferrocarril de alta velocidad es
fascinante. Si miramos a la California que queremos construir de aquí a
20 o 30 años, una red de líneas de tren ultra-rápidas moviendo a los
pasajeros desde un extremo a otro del Estado constituyeuna importante alternativa de transporte, es
viable, y sería muy beneficiosa para todos. Con un plan (de
financiación) responsable sobre la mesa, podremos sentirnos seguros a
la hora de desarrollar la alta velocidad ferroviaria y dar más
oportunidades, y un futuro más brillante, a todos los californianos."
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