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Esta vez iba en serio: Argentina ha adjudicado hoy la construcción del corredor de alta velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba al consorcio Veloxia, encabezado por Alstom y en el que también participa la española Isolux. El acto se ha producido después de meses de retrasos, provocados por los ajustes introducidos en el proyecto desde el Ministerio de Economía, así como por la mala calificación crediticia de Argentina en el mercado internacional desde la crisis que comenzó en 2001, que ha dificultado la -imprescindible- financiación exterior. Un proyecto apoyado desde el Elíseo
A la firma del contrato, el primero de la historia para la construcción de un corredor de estas características en suelo americano, ha asistido el Ministro de Transportes francés, Dominique Bussereau. Una buena prueba de la implicación del ejecutivo galo en esta aventura, en la que también juega un papel muy relevante el banco francés Societé Générale. La entidad financiera respaldará el proyecto al financiar el 80% del total de sus costes al 5,2% anual, y a un plazo de 16 años al consorcio. El contrato tiene un importe de 1.500 millones de dólares (unos 1.012 millones de euros) y es de los llamados llave-en-mano: no sólo implica la construcción de un corredor de alta velocidad de 710 km de longitud entre la capital, Buenos Aires, y las ciudades de Rosario y Córdoba, aprovechando la plataforma ferroviaria existente.
Contiene, además, la obligación de suministrar el material rodante que se va a utilizar (una evolución del TGV Duplex francés), y de dejarlo todo a punto para la explotación comercial. El plazo de ejecución es de 36 meses. +info: LAV Buenos Aires-Rosario-Córdoba · Quien tiene un amigo (banquero), tiene un tesoro
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