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La empresa encargada de la construcción y puesta en marcha de la línea de Alta Velocidad de Taiwán, la THSRC, va a aumentar su endeudamiento para hacer frente a los retrasos en la apertura del corredor y a los sobrecostes en los que se ha incurrido durante la construcción y el posterior periodo de pruebas.
La Taiwan High Speed Rail Corp. ha conseguido así un crédito sindicado de unos 967 millones de euros (40.700 millones de dólares taiwaneses) de siete bancos del país, al que se sumarán 156 millones de euros que obtendrá por la venta de bonos convertibles en acciones. En total, casi 1.600 millones de euros de dinero fresco para conseguir un objetivo que está poniendo ya muy nerviosos a muchos en la isla asiática, el de abrir el corredor entre Taipei y Kaohsiung, de 345 kilómetros. El primer tren debería haber circulado a 300 Km/h, como muy tarde, en octubre de 2005, pero los problemas ya típicos en las aperturas de estas infraestructuras han demorado esa fecha varias veces, aumentando fuertemente los costes de esta compañía, que se encarga de ejecutar la obra civil, y que está participada por Fubon Group, Evergreen Group, Pacific Electric Wire & Cable Co., Teco Electric & Machinery Co. y Continental Engineering Corp. Del material rodante para dar servicio sobre las vías, y de los sistemas de comunicaciones se encarga otro consorcio, la Taiwan Shinkansen Corp., que es una joint venture entre Mitsubishi Heavy Industries, Toshiba, Kawasaki Heavy Industries, Mitsui & Co., Mitsubishi Corp., Marubeni Corp. y Sumitomo Corp. O lo que es lo mismo: el plantel completo de la industria ferroviaria japonesa.
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