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Alstom y el resto del consorcio que encabeza la empresa francesa se han quedado solos en el proceso de licitación del contrato para la construcción y mantenimiento de un corredor ferroviario de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba, en Argentina, y el material rodante necesario para operarlo. Los exigentes requisitos relativos a la financiación, y el cortísimo plazo del que han dispuesto desde el comienzo del proceso (apenas 10 meses), han hecho que las cabezas visibles de los otros dos consorcios competidores, la española CAF y la alemana SIEMENS, no hayan realizado siquiera la oferta técnica. Sólo Alstom ha aguantado el paso y ya ha entregado su oferta económica, que el Gobierno argentino abrirá el próximo día 30 de abril. Y es que, pese a que no se trata de una concesión (el Estado se hará cargo de todos los costes), el Pliego de Especificaciones Técnicas incluía el requisito de que los candidatos a adjudicarse el contrato se hiciesen cargo de buscar y encontrar, al menos, el 50% de la financiación del total, algo fundamental en un país cuya deuda recibió en 2006 la calificación de riesgo B+ por parte de S&P. Parece que Alstom, tras gastar más de 10 millones de dólares sólo en la redacción de su propuesta, ha conseguido (con la probable intermediación del Palacio del Elíseo) que el también francés Société Générale se suba al tren. Si Alstom consigue que los costes no se disparen respecto al precio puesto por Argentina como referencia (1.350 millones de dólares), o si el propio Estado no se echa atrás, son cuestiones que sólo se verán con el tiempo. De momento solo quedan claras las buenas intenciones de ambas partes para seguir adelante con un proyecto no exento de riesgos para ambas, la solidez del matrimonio histórico entre economia y política en Francia, del que éste caso ha sido otro buen ejemplo, y la actualidad de una frase de una película. Argentina, precisamente: "putos no faltan. Lo que faltan son financistas". +info: Línea de Alta Velocidad Buenos Aires-Rosario-Córdoba
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