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La noticia tiene casi un mes, pero nos enteramos ahora. Infraspeed,
el consorcio encargado de la construcción, mantenimiento y explotación del HSL-Zuid, el enlace de Alta Velocidad entre la capital de los Países Bajos y la frontera con Bélgica, ya
ha recibido la certificación del gobierno neerlandés para la sección
norte. La entrega de este certificado se produce después de poco más de
un mes desde que Infraspeed entregase las obras, y permite que la
concesionaria comience las pruebas de trenes en vía encaminadas a la
apertura completa del corredor en abril de este año, ya que la sección
sur está abierta a pruebas desde primavera del año pasado. Mientras, en el lado belga del corredor Amsterdam-Amberes, Infrabel, el administrador de las infraestructuras ferroviarias de ese país, realiza sus propios tests desde octubre de 2006.
A cambio de hacerse cargo de las tareas de construcción y
explotación de la línea, Infraspeed recibirá a partir de la
inauguración al tráfico de viajeros un pago mensual del Gobierno de
Países Bajos durante los 25 años que dure la concesión -hasta 2031-,
que servirá para cubrir sus costes financieros, sus costes de
operativos y de mantenimiento, los pagos por impuestos, y los pagos por
dividendo a los accionistas, y que en todo caso será independiente de
los niveles de tráfico, aunque sí variará en función del rendimiento.
Infraspeed adopta desde 2000 la forma jurídica de sociedad limitada,
y en ella participan como socios industriales Royal BAM (que se ha
encargado de los sistemas de vía), Siemens Nederland (responsable de
los sistemas de suministro y electrificación) y Fluor Infrastructure,
que ha liderado el consorcio y ha coordinado todo el programa. Para
tender los 100 kilómetros del HSL-Zuid, la inversión necesaria ha sido
de 2.900 millones de euros, aportados por otros dos socios, en este
caso financieros: los fondos de inversión británicos Innisfree PFI
Fund II y HSBC Infrastructure.
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