El diario
The Sunday Times publica un interesante artículo sobre el futuro que le espera a Eurostar a partir del próximo año, con la inauguración el próximo año del
último tramo del Channel Tunnel Rail Link (CTRL), la única línea de Alta Velocidad (LAV) de las Islas Británicas, que conecta la estación londinense de St. Pancras con el Túnel del Canal de la Mancha (Londres-Waterloo cerrará el día antes de la inauguración, el 14 de noviembre de 2007). Eso implicará un reducción de 25 minutos en los tiempos de viaje que en el caso del trayecto Londres-París dejarán el tiempo total de recorrido en 2h15min.
Si a esta apertura se suma la del enlace de Alta Velocidad
Amberes (Bélgica)-Amsterdam, el tiempo de recorrido entre la ciudad del Támesis y la del Amstel caerá un total de 80 minutos, hasta las 3h15 min. Un tiempo muy competitivo con el avión que, junto con la política de precios de las operadoras implicadas (Eurostar+Thalys), seguramente servirá para ganar buena parte del mercado.
Para que los enlaces entre Londres y otras capitales del continente no servidas por Eurostar resulten atractivos es clave el papel de la SNCF y el resto de operadores: el gráfico de los trenes Thalys con paso por Bruselas se dibujará a partir del próximo año de tal manera que los pasajeros procedentes de, o con destino Londres, esperen
como máximo de 15 minutos en los andenes de la capital belga antes de completar el transbordo.
A estas mejoras hay que sumar además la apertura de la
LGV Est-Européen entre París y Estrasburgo, que pondrá al acance de muchos viajeros el corazón del continente, y los servicios directos Londres y el aeropuerto parisino Charles de Gaulle (CDG), que como resalta el diario, tiene mas conexiones, y vuelos transatlánticos más baratos, que Heathrow.