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Viernes, 06 Febrero 2015 09:00

París crea una tarifa plana de 70 euros al mes para toda su red de transporte metropolitano

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El servicio Transilien (SNCF) está incluido en el pase Navigo. En la imagen, una unidad Z50000 en la Gare du Nord El servicio Transilien (SNCF) está incluido en el pase Navigo. En la imagen, una unidad Z50000 en la Gare du Nord Renaud Chodkowski en Flickr. cc-by-nc-nd

La capital de Francia se prepara para realizar un gigantesco experimento con su tupida red de transporte público metropolitano, y a finales de 2015 establecerá un precio único para los cinco anillos concéntricos en los que se divide una malla entrelazada por centenares de líneas de todo tipo: ferroviarias, tranviarias y de autobús.

El pasado mes de diciembre los consejeros del STIF (Syndicat des transports d'Île-de-France), el organismo encargado de coordinar el transporte público en el área metropolitana, confirmaron el plan que abolirá las fronteras tarifarias y -de hecho- abaratará el transporte para los residentes en las más alejadas del centro, menos de una semana después de que la Asamblea Nacional le diese su visto bueno.

En la actualidad, el precio de los abonos mensuales para moverse por París oscila entre los 60,70 euros del más barato, para quienes usan las zonas 4 y 5, y los 116,50 euros que cuesta el más caro, que permite usar las cinco zonas de la red con la tarjeta ‘inteligente’ Navigo.

Tras el cambio, que se prevé que esté en marcha a partir de septiembre de este año, cualquier usuario de Navigo que cargue en el soporte un abono mensual podrá moverse sin límites por un círculo cuyo diámetro oscila entre los 80 y los 120 kilómetros, y todo ello por lo que actualmente cuesta el pase para las dos zonas más céntricas: 70 euros al mes.

27.000 kilómetros por 70 euros

En ese precio se incluyen no sólo 1.500 líneas de autobús, seis líneas de tranvía y 14 líneas del Metro, sino también la red de cercanías: las cinco líneas del RER (explotado por la RATP) y las ocho líneas del Transilien (que explota la empresa pública estatal SNCF). La oferta combinada por 70 euros al mes incluirá así a 74 empresas de transportes diferentes y una red total de cerca de 27.000 kilómetros de longitud.

La abolición de las zonas extiende una práctica ya habitual para los titulares de la tarjeta Navigo en algunas de sus cinco modalidades (anual, mensual, semanal, juvenil o social), puesto que en determinados periodos y para determinados tipos de pase, el STIF ya levantaba la distinción entre los diferentes anillos tarifarios y convertía el abono durante unos días (como los fines de semana o días festivos) en una especie de salvoconducto comercial con validez total, independientemente de su zona de emisión.

La medida beneficiará a la práctica totalidad de los usuarios de la tarjeta, no sólo a los cerca de 1,4 millones de habitantes de Île-de-France que cuentan con el pase mensual, sino también indirectamente al millón de titulares de un abono anual, puesto que el precio actual del título para doce meses y las cinco zonas es de 1.204,50 euros (equivalente a unos 100 euros al mes).

Pese a ello, también habrá unos pocos perjudicados: aquellos que usaban abonos interzonales incompletos. Aquellos que se muevan por las dos zonas más céntricas pagarán tres euros más al mes; el pago mensual respecto para las zonas 2-3 sube cerca de 7 euros; el de las zonas 3-4 asciende 9 euros; finalmente, el de las zonas 4-5 se eleva 11 euros.

Aunque sus titulares dispondrán de nuevas opciones de movilidad para trayectos que antes debían pagar aparte (el tramo no cubierto por esos pases se extiende mediante billetes zonales). En suma, la tarifa única penalizará a aquellos que cruzaban menos fronteras tarifarias,  y  beneficiará de forma comparativa los movimientos pendulares desde la periferia hacia el centro.

La tarifa mensual única también se extenderá a los 800.000 titulares del pase Imagine R, una versión de Navigo dirigida a los jóvenes que actualmente utilizan 825.000 viajeros, y aunque la tarifa final deberá precisarse en los próximos meses, seguirá teniendo en cuenta como hasta ahora el nivel de estudios en curso y las ayudas o becas que recibe cada titular. Por fin la tarifa social existente para 300.000 usuarios también se unificará: por 17 euros al mes colectivos como el de los trabajadores en paro podrán moverse por toda la red sin obstáculos.

El coste de financiación de esta nueva política de tarifa única se calcula en 400 millones de euros anuales. Para hacer frente a esta nueva tarifa no se internalizarán beneficios externos como la menor contaminación o la menor congestión de la red viaria, sino que se acudirá a dos fuentes de financiación principales.

Las empresas pagarán más del 50%

Poco más de la mitad de la factura, 210 millones de euros, vendrán de una figura tributaria ya existente y denominada Versement Transport (VT), una contribución obligatoria realizada por todos los empleadores (públicos o privados) con más de 9 trabajadores asalariados. Aunque se calcula como un porcentaje -de en torno al 2%- sobre el salario bruto que perciben los empleados, el VT no minora ese salario, sino las rentas de la empresa.

Este tributo sirve actualmente para financiar cerca del 28% del presupuesto de los transportes gestionados por el STIF (cifras de 2012). Una subida media de 0,13 puntos porcentuales, que sólo afectará a las empresas situadas dentro de las zonas 1 y 2 de la corona, será más que suficiente para cubrir el primer tramo de los 400 millones, mientras que los 190 millones restantes saldrán directamente del presupuesto anual de la región a partir del 1 de enero de 2016.

El revolucionario plan de zona única, que todavía debe terminar de perfilarse y que se calcula que entrará en funcionamiento después del verano, se suma a un plan más ambicioso por parte de la alcaldía de París para combatir la polución. Bajo el nombre Paris Atmosph’Air, este paquete de medidas aún en elaboración prevé implantar restricciones severas al tráfico de vehículos particulares y contiene, por lo que respecta a la tarjeta Navigo, un incentivo adicional.

Si se aprueba en su forma actual, la norma permitirá pagar a quienes, siendo propietarios de un vehículo afectado por las restricciones, lo dejen aparcado. Podrán así elegir entre recibir 400 euros con los que comprar una bicicleta y accesorios (antes de 2015), el reembolso del importe de un abono anual a Velib (el servicio de bicicletas compartidas) o, en tercer y último lugar, uno de los nuevos abonos Navigo, que le permitirá viajar sin limitaciones por las cinco zonas del Gran París gratis y durante un año.

 

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