Usted está aquí:noticias·empresas·Las operadoras ferroviarias, obligadas a indemnizar por retraso también en casos de fuerza mayor

Lunes, 30 Septiembre 2013 08:41

Las operadoras ferroviarias, obligadas a indemnizar por retraso también en casos de fuerza mayor

Escrito por 
Las inundaciones como esta, en Oxford (Reino Unido), no eximen a las operadoras de indemnizar por el retraso sufrido Las inundaciones como esta, en Oxford (Reino Unido), no eximen a las operadoras de indemnizar por el retraso sufrido Simon Li en Flickr. cc-by-nc-sa

Todas las compañías ferroviarias de la Unión Europea están, desde la semana pasada, obligadas a indemnizar por retraso a los viajeros en los casos de interrupción del servicio que hasta ahora se excusaban bajo la cláusula de fuerza mayor, como huelgas, inclemencias meteorológicas o desastres naturales. Así lo ha determinado el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en una decisión solicitada por un tribunal austriaco con la intención de que la corte aclarase el sentido de la regulación actual.

Conforme a la legislación europea, los viajeros que eligen el ferrocarril están en general habilitados para recuperar el 25% del importe de su billete si se produce un retraso de entre una y dos horas, y a partir del minuto 121 pueden reclamar el 50% de lo que pagaron por su viaje, y ello sin renunciar a su derecho al transporte. Se trata de mínimos obligatorios, que pueden ser mejorados libremente por cada empresa. 

Hasta ahora, las cláusulas de exención impuestas por la gran mayoría de las operadoras ferroviarias, entre ellas la española Renfe, implicaban que esta regla general sobre los retrasos no se aplicase en casos de fuerza mayor, en los que las empresas se consideraban obligadas únicamente a proveer un transporte alternativo o a ofrecer el reembolso del billete o un billete para el mismo trayecto en fecha posterior.

Todo cambia con la decisión del Tribunal de Justicia de la UE: "Una empresa ferroviaria no podrá incluir en sus términos generales y condiciones de transporte una cláusula bajo la cual se exima de su obligación de abonar la compensación en caso de un retraso, cuando el retraso sea imputable a causas de fuerza mayor", señala la corte.

El Tribunal, que describe como de fuerza mayor "aquellas circunstancias sin conexión con la operación del ferrocarril y que el operador no puede evitar", las considera nulas en atención a la actual regulación europea, y ordena que en ningún caso se utilizarán para excluir las dos indemnizaciones del 25% y el 50%, que deberán aplicarse siempre y en todo caso de retraso, independientemente de su causa.

El Tribunal ha rechazado la posible interpretación por analogía con otros modos de transporte como el aéreo señalando que, si el legislador europeo hubiese querido incluir cláusulas de fuerza mayor que exonerasen a las operadoras de su obligación general de indemnizar, bien podría haberlo hecho claramente en el reglamento 1371/2007 "sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros de ferrocarril", tal y como ya se hizo en las normativas sectoriales de otros modos como el marítimo, el aéreo o el del transporte por carretera. Lo que no está escrito, en cambio, no puede considerarse 'ley' de la Unión.

La Comunidad Europea de Ferrocarriles (CER), el lobby formado por las principales operadoras y administradores de infraestructuras del continente europeo (con forma de asociación de derecho belga) ha puesto el grito en el cielo y ha asegurado que la propia Comisión Europea ya había mostrado su intención de equilibrar las obligaciones para todos los operadores de transporte, independientemente del modo.

La Comisión, por su parte, ha mostrado su incomprensión respecto de la decisión del Tribunal por cuanto desequilibra, asegura, los derechos de los viajeros en función del transporte elegido. Preguntada acerca de la posibilidad de incluir reglas más detalladas en las que la fuerza mayor vuelva a ser causa de exención total para las operadoras, la Comisión ha eludido ser más específica y sólo ha señalado que decidirá próximamente si incluye o no la especificación de la fuerza mayor en el citado reglamento.

Entretanto, y mientras no se modifique la legislación europea, todos y cada uno de los viajeros que usen el tren en la Unión y que sufran retrasos por causas de las -hasta ahora- consideradas como de fuerza mayor (como huelgas, desastres naturales o inclemencias meteorológicas), tendrán derecho no sólo a ser transportados a su destino, sino además a recibir una indemnización del 25% o el 50%, si el retraso supera los 60 o los 120 minutos, respectivamente.

 

Copyright 2011. Joomla 1.7 templates. 2003-2015 - Fernando Puente