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Domingo, 03 Mayo 2015 14:01

Eurostar inaugura la ruta de alta velocidad más larga de Europa, entre Londres y Marsella

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Un tren de Eurostar, la operadora internacional dominada por SNCF, entra en Londres-St. Pancras Un tren de Eurostar, la operadora internacional dominada por SNCF, entra en Londres-St. Pancras Train Photos en Flickr. cc-by-sa

Desde el pasado 1 de mayo, Eurostar cuenta con una nueva ruta que une la capital de Reino Unido con Marsella, en Francia. El servicio, que a diferencia de ocasiones anteriores se prestará durante todo el año y no sólo durante los meses de verano, consolida la oferta de alta velocidad internacional dominada por SNCF, aprovechando el retraso por parte de Deutsche Bahn en utilizar el túnel del Canal de La Mancha. Recupera además, para los viajeros con origen en Madrid, la posibilidad de realizar el trayecto a Londres sin utilizar el avión y efectuando un solo transbordo.

 

Con 1.235 kilómetros de longitud, este nuevo servicio regular se convierte en el más largo de Europa de los realizados utilizando exclusivamente líneas de alta velocidad, y arrebata así a Renfe el título que hasta ahora tenía el AVE directo entre Barcelona y Málaga (con 1.121 km), superando de paso con holgura los 1.079 km del Barcelona-Sevilla.

En su camino, el tren cruza Inglaterra, el Canal de La Mancha y recorre Francia de norte a sur en prácticamente toda su longitud, para dejar a los viajeros en la ciudad mediterránea -a 1.000 km en línea recta desde Londres, una distancia similar a la que media entre Madrid y París- después de sólo 6 horas y 27 minutos, lo que implica una velocidad media de unos 193 km/h.

Ese promedio es posible no sólo gracias a las infraestructuras utilizadas, sino también al hecho de que la nueva ruta sólo realiza paradas intermedias en Ashford (Reino Unido), Lyon y Avignon (estas últimas en Francia), permitiendo que un viajero que salga de Saint Pancras pasadas las 7 de la mañana (hora de Londres) esté en la Costa Azul antes de las 15.00.

Hasta cinco trenes por semana

La configuración de este servicio -siempre uno sólo por sentido y día- tiene dos características especiales. En primer lugar, que aunque la ruta se mantendrá durante todo el año, el número de relaciones por semana fluctuará para adaptarse a la demanda. Así, desde el 1 de mayo y hasta el 4 de julio, habrá trenes los lunes, viernes y sábados. A partir del 5 de julio, y hasta que termine agosto, a esos días se suman los jueves y los domingos. Durante septiembre y octubre, el servicio vuelve a recortarse a los tres días iniciales, y durante noviembre y diciembre sólo habrá tren Londres-Marsella los sábados.

La segunda peculiaridad de este servicio es que la duración del recorrido entre Marsella y Londres es una hora y 23 minutos mayor que la del sentido inverso. Se trata, sin embargo, de una característica habitual de los servicios Eurostar que tienen su origen en estaciones que no seran la de Paris-Nord o la de Lille-Europe, y es consecuencia de la estricta política de control aduanero mantenida por Reino Unido.

Puesto que ese control no puede realizarse en las estaciones que no cuentan con andenes de acceso restringido -andenes que, de hecho, funcionan como avanzadillas de la aduana británica en territorio extranjero-, Eurostar obliga a todos los viajeros procedentes de Marsella, Avignon o Lyon a apearse en la estación de Lille-Europe, para que todos ellos pasen por el filtro de la aduana. De esa forma, aunque el tren hacia Londres llega a las 20.21 a esa última estación francesa, pero no efectúa su salida hasta 75 minutos después: a las 21.36.

En cuanto a los precios, en Reino Unido el billete más barato en clase turista se vende por 49,5 libras para el trayecto completo sólo de ida hasta Marsella, y por 99 libras la ida y vuelta. Se trata sin embargo de tarifas promocionales, y el billete sencillo puede llegar a costar más de 200 euros dependiendo de la clase elegida y la antelación con la que se haga la reserva. Si el billete se adquiere desde el otro lado del canal, la ida y vuelta entre Marsella y Londres se vende a partir de 123 euros.

Saltando de línea en línea

Este servicio casi directo utiliza nada menos que siete líneas de alta velocidad diferentes. Sale de la estación londinense de Saint Pancras, especializada en los tráficos internacionales hacia Francia y Bélgica, utilizando los 109 km de la única línea de alta velocidad de Reino Unido, entre Londres y el túnel bajo el Canal de La Mancha.

Conecta así con la segunda línea de alta velocidad de su trayecto, también diseñada para tráficos mixtos: el doble tubo ferroviario apodado normalmente como Eurotúnel, de 51 km de longitud. Ya en territorio francés, los trenes de Eurostar se suben a la LGV Nord entre Calais-Fréthun y el triángulo de Vemars.

De los 333 km con que cuenta esta línea en toda su longitud, los servicios de Eurostar hacia el Mediterráneo recorren unos 311, puesto que unos 10 km corresponden al enlace con Bélgica, y otros 12 km al tramo final del corredor entre el citado triángulo y Villiers-le-Bel-Gonesse-Arnouville, desde donde el grueso de servicios de Eurostar penetra al canal de acceso a la Gare du Nord de París, junto a la línea de cercanías RER D.

Circunvalando durante 55 km la ciudad de la luz (en un arco con un radio variable de unos 30 km), la LGV Interconnexion Est es la cuarta línea que usa el tren de alta velocidad de mayor recorrido de toda Europa, pasando por el aeropuerto de Charles de Gaulle y por el complejo de Eurodisney en Marne-la-Vallée (pero sin realizar parada en ninguna de estas dos estaciones).

Desde este gran baipás, el tren de Eurostar accede a la línea de alta velocidad más antigua de Europa, la LGV Sud-Est, de la que utilizará 392 de sus 409 km hasta llegar a Lyon Part-Dieu, primera parada que realiza el servicio desde su salida de Londres. Reemprendida la marcha, el tren se encamina por la sexta línea de alta velocidad de su recorrido: la LGV Rhône-Alpes, de 115km, que recorre en su mayor parte (a excepción, obviamente, del baipás de Lyon) y así hasta llegar a su extremo, situado en Avignon y que es la segunda y última parada intermedia de este peculiar servicio internacional. Por fin, desde aquí y hasta Marsella, el tren de Eurostar utiliza los 216 km de la LGV Méditerranée.

Con el lanzamiento de esta nueva ruta permanente, la compañía dominada por SNCF conecta Londres con la tercera ciudad más poblada de Francia, y añade un cuarto destino a la lista de las tres ciudades servidas de forma permanente desde que Eurostar naciera hace ya más de 20 años, limitada desde entonces a Londres, París y Bruselas.

De Madrid a Londres, vía Marsella

En España, este nuevo servicio de Eurostar recupera para los viajeros menos sensibles al precio y el tiempo de recorrido, la posibilidad de viajar entre Madrid y Londres con un solo transbordo, utilizando para ello el tren que diariamente une Puerta de Atocha con Marsella (aunque este viaje implicará necesariamente pernoctar en la ciudad francesa).

Hasta la desaparición del Trenhotel Francisco de Goya, los viajeros con origen en Madrid podían utilizar este tren para acceder a París y, una vez allí, utilizar Eurostar para entrar en Reino Unido. Desde que este servicio nocturno fue eliminado, y hasta la puesta en marcha de este nuevo servicio de Eurostar, el trayecto Madrid-Londres en tren implicaba al menos dos transbordos.

 

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